martes, 13 de septiembre de 2016

Lanzamiento del libro académico Literatura para infancia, adolescencia y juventud


Hace unos años, se realizó una convocatoria abierta para el envío de artículos académicos sobre literatura infantil y juvenil. La entidad que organizó la convocatoria era el colectivo CiEL Chile (acrónimo de Centro de Investigación y Estudios Literarios), nacido por la iniciativa personal de un grupo de doctorandas de la Universidad de Chile que compartían su interés por el estudio estético de la LIJ, campo que rara vez se abordaba en Chile debido a la predominancia de los enfoques educativos y de fomento lector.

Interesada por el énfasis en aquélla mirada, tan necesaria para mí tras mi paso por el Diplomado en Literatura Infantil y Juvenil y Fomento Lector de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC), indagué en las bases de la convocatoria para considerar mi participación. Recuerdo que su lectura fue en su momento motivo de discusión con algunas integrantes de CiEL debido a su restricción, pues sólo aceptarían propuestas que se ciñeran a literatura hispanoamericana. Por supuesto que mi intención inicial era trabajar con algunos de los autores de los que más he disfrutado sus obras de Fantasía, y por supuesto que todos los nombres que barajaba eran angloparlantes. Me sentí frustrada: ¿es que nunca podría trabajar en mi propio país con la literatura que amaba? ¿No era nuestra aproximación latinoamericana relevante también en el estudio especializado de obras extranjeras, e incluso necesaria, por la ausencia reiterada de rigor toda vez que un académico hispanoamericano trata de hablar de ellas?

En fin: por supuesto también que yo siempre he sido muy terca, pero como esta discusión en particular fue entre mujeres adultas y pensantes, no hubo instancia para los insultos ni el paternalismo. Las chicas de CiEL me expusieron sus razones y, aunque no me convencieron entonces, la cosa no salió de un mero intercambio de opiniones.

Sin embargo, mi terquedad no me dejó tranquila. ¿Por qué no intentar participar, de todos modos? ¿Qué perdía, fuera de tiempo y energía, que se me iban a manos llenas igualmente? Pensé en las obras latinoamericanas que había leído hasta entonces y comencé a evaluarlas en función de mi interés personal en ellas como lectora y su mérito estético para trabajarlo en un potencial artículo. 

Naturalmente, descarté todo el catálogo chileno que había leído hasta entonces para las reseñas de Fantasía Austral. Eso me permitió recordar mi feliz lectura de la Saga de los Confines de la argentina Liliana Bodoc, y entonces la hipótesis de lectura emergió con facilidad: estudiar la obra intentando una aproximación crítica a la valoración más recurrente, que se encallaba aburridamente en su supuesta alegoría de la conquista española en tierras americanas. Sentía que ese juicio, además de esconder un rencor no resuelto hacia Europa, limitaba la apreciación de la belleza de la obra, y que era muy propio de gente que no sabía leer Fantasía. Vamos a intentar algo distinto, me dije. Vamos a evidenciar cómo leí yo la obra, a ver si podremos abrir posibilidades de lectura e interpretación poco exploradas. Vamos a realzar su relevancia en su calidad de obra de Fantasía.

Y bueno, mi propuesta fue aceptada por CiEL y pasó entonces al proceso de edición, con el que quedé bastante conforme, dado que mis arranques pasionales suelen ser muy poco académicos y necesito que alguien me eche un poco de barro frío sobre las letras. 

Sin embargo, la publicación de las propuestas críticas terminó alargándose unos años por diversas razones. Quizá el más relevante se presentó porque CiEL, a partir del manuscrito con nuestros artículos, tuvo la fortuna de hacerse merecedor del Fondo Rector Juvenal Henríquez, un fondo editorial de la Universidad de Chile para publicaciones académicas enviadas por integrantes de su comunidad universitaria. Eso significaba que la obra sería publicada como un libro editado por Editorial Universitaria, sello de esta institución. En términos prácticos, eso implicó que la obra pasara a un dilatado proceso de edición externa.

Sin embargo, tras un sinfín de contratiempos, la obra ha salido felizmente al mercado este año. 

Primera página de mi artículo.

El lanzamiento del libro será el 21 de septiembre a las 19:00 horas, en la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile. A continuación dejo la invitación oficial.


Dejaré también, para algún eventual interesado, el texto de contraportada del libro y el índice de artículos.

Contraportada

En Chile la literatura para infancia, adolescencia y juventud registra un sostenido desarrollo durante los últimos quince años, convirtiéndose en una de las expresiones literarias de mayor producción editorial y en un fenómeno variado y cambiante. Aun presentando gran riqueza, esta área ha sido explorada de forma minoritaria en el contexto nacional. Así, el presente libro constituye un aporte para quienes se interesan en estas formas literarias, tanto desde el ámbito de la educación del fomento lector, así como también —y de forma crucial— desde la investigación literaria y otras áreas humanistas afines. 

Literatura para infancia, adolescencia y juventud: reflexiones desde los estudios literarios viene a nutrir, desde los desarrollos teórico-críticos de los estudios literarios, el incipiente diálogo sobre estas expresiones discursivas. La apuesta es explorar cómo estos discursos no solo construyen mundos ficcionales sino, también, cómo conforman una diversidad de discursos ideológicos, relevándose así la importancia de estos textos literarios no solo como creaciones artísticas, sino en tanto producciones discursivas socioculturales. 

En suma, esta es una propuesta novedosa que busca resignificar esta literatura en el ámbito académico, con el objetivo de entregarle mayor atención y visibilidad, a la vez que intenta posicionarla como una forma literaria significativa que requiere ser estudiada y analizada.

Índice de artículos

Breve recorrido historiográfico: origen y transformaciones de los cuentos maravillosos europeos
Camila Valenzuela León

Dispositivos de vigilancia sobre el cuerpo femenino en la narrativa chilena para adolescentes y jóvenes: La Quintrala de Magdalena Petit y Nuestras Sombras de María Teresa Budge
Claudia Andrade Ecchio

El cuerpo del niño en Papelucho de Marcela Paz: voz y cronotopo infantil
Isabel Ibaceta Gallardo

Canto para mañana, construyendo una nueva literatura para niños y niñas
Anahí Magdalena Troncoso Araya

Cuestiones actuales en torno al libro-álbum: el ilustrador y el autor, el texto y la imagen, lo etario y los modos de leer
Mariel Rabasa, María Marcela Ramírez

Lo onírico como vía de liberación en El globo de Isol
Lucía Acuña Avilés

Trascendiendo el imaginario latinoamericano: la Fantasía en La Saga de los Confines de Liliana Bodoc
Paula Rivera Donoso 

Breve panorama crítico de la narrativa para adolescentes y jóvenes
Carolina Pizarro Cortés

Enlaces relevantes

Revista Umbral, dedicada a la publicación de comentarios críticos de obras latinoamericanas de LIJ