viernes, 3 de enero de 2014

Ensayo: Natalicio de Tolkien y la renuncia a Fäerie en «El Herrero de Wootton Mayor»

Como cada 3 de enero, se cumple un año más del natalicio de J.R.R Tolkien. A modo de conmemorar ese día, presento la ponencia que expuse en Mendoza el 2012, analizando el cuento "El herrero de Wootton Mayor" como expresión de sus visiones sobre la Fantasía.


Hoy se cumple un año más del natalicio de J.R.R Tolkien, así que, como corresponde, he decidido dedicarle una nueva entrada en este sitio. 

Anteriormente ya había publicado un ensayo en dos partes (AQUÍ y AQUÍ), por su extensión, sobre la importancia de Tolkien como autor de Fantasía y su relevancia para quienes ésta es algo más que un campo de experimentación o juego. En ese entonces, el origen del ensayo nació a partir de mi disgusto hacia el tipo de textos que se suelen escribir en Chile (y, bueno, en el ámbito hispánico en general, el que, como sabemos, no tiene tradición de Fantasía verdaderamente relevante) sobre el autor y sobre la Fantasía en general.

Es increíble constatar cuánta vaguedad o rencor suscita un autor como él en sus lectores, tanto para quienes lo elogian por motivos totalmente ajenos a su propuesta estética como para quienes lo repudian o ven como "lectura adolescente" sin haber entendido realmente lo que estaban leyendo, o sin haber leído algo más que El Señor de los Anillos, El Hobbit y, con suerte, parte de El Silmarillion. Esto demuestra que Tolkien es un autor complejo de leer y abordar críticamente, pues parece estar siempre el riesgo de caer en extremos.

Como autora y lectora de Fantasía, reconozco estar más cerca del extremo de alabanza que el del rechazo, principalmente porque la mayoría de lo que se le adjudica a Tolkien como "defectos" son aspectos que provienen de quienes alguna vez lo leyeron de manera superficial en su momento y no volvieron a la obra con experiencias o visiones distintas; muchos de estos lectores terminaron a su vez escribiendo historias derivadas, encarnadas en lo que se ha vuelto lo más banal de la fantasía: la epicidad.

Pero El Señor de los Anillos no es una obra de Fantasía Épica. Presenta rasgos épicos, sin duda alguna, pero su historia trasciende con creces estos. La Fantasía es mucho más que lo que encierra el adjetivo "épico", y eso se aprecia con claridad en relecturas más profundas de la obra.

En mi caso particular, he logrado redescubrir a Tolkien poco a poco en ésta y en sus otras obras con los años, incluyendo su faceta de teórico y crítico ante la Fantasía. Siento que muchas de mis concepciones pasadas y adolescentes han cambiado ante él, logrando valorarlo de manera distinta. Aún me falta poder articular una crítica de peso, que evidencie aquello que podría desarrollarse mejor o aquello en la que sus obras más conocidas puedan, en cierta forma, fallar desde determinadas concepciones. Pero, cuando me aboque de lleno a eso, será sólo cuando me convierta en una mejor lectora de Tolkien, para entregar un texto sobre el que se pueda discutir con buenos argumentos.

Por ahora, sin embargo, me vuelvo con alegría hacia este nuevo natalicio. 

A propósito de él, he decidido publicar aquí la ponencia que presenté en el I Encuentro Internacional sobre Tolkien y el Fantasy Anglosajón el 2012 en Mendoza. Como me encontraba con muchas cosas encima por entonces, nunca me animé a escribir una crónica de la experiencia ni a subir el texto antes, pero diré brevemente que fue un viaje increíble en el que conocí a gente muy amable y llena de proyectos e iniciativas interesantes, y a autores que de verdad escribían obras de Fantasía con valor literario y que tenían voces para expresar cosas importantes, como Liliana Bodoc o Leo Batic. 

Esta ponencia, a grandes rasgos, analiza el cuento "El herrero de Wotton Mayor" de Tolkien como una expresión sintética de las concepciones que el autor expuso en su ensayo Sobre los cuentos de hadas respecto a la Fantasía como vía para la eucatástrofe (redención última). 

Como he comentado anteriormente, he empleado tantas veces este modelo que espero alejarme de él para mis siguientes aproximaciones crítico-académicas hacia la Fantasía, porque tiene fallos estrepitosos. Hoy en día, podría criticar bastantes cosas de mi ensayo, pero creo que refleja un momento muy especial y, lo que es más importante, intenta (reitero: intenta) comprender la belleza e importancia de un relato como "El herrero de Wotton Mayor", a mi juicio, LA MEJOR OBRA ESCRITA POR TOLKIEN.

Sugiero leer primero el cuento AQUÍ a quien no lo conozca previamente, ya que el ensayo lo analiza evento a evento y así se perdería la oportunidad de adentrarse en la historia de uno de los cuentos de hadas modernos más bellos de la literatura.

Una vez (re)leído, los invito a leer mi ensayo y discutir o comentar si les interesara.