miércoles, 24 de abril de 2013

Opiniones: Cuando la Fantasía no salva el mundo, sino tu mundo

Se suele creer que la Fantasía debería siempre contar temas importantes como la salvación del mundo. ¿Pero no es más importante salvarnos a nosotros mismos primero? Aquí reflexiono sobre la naturaleza y relevancia de la Fantasía, cuando ya no existen ni épica ni héroes.

ged-and-shadow-earthsea

A partir de unas discusiones que se generaron en un grupo de Facebook en el que difundí mi cuento "El peso de la magia" en Fantasía Austral, y a partir del interesante artículo "Not saving the world? How does that even work?" de Jo Walton en Tor, me decidí a desarrollar algunas reflexiones bastante erráticas ante un tema que muchos consideran sinónimo de toda Fantasía: la necesidad de salvar el mundo

Walton sostiene que Tolkien fue uno de los pioneros en enraizar esa concepción en la mente de sus lectores a través de la épica guerra que se desata entre la resistencia de las razas de la Tierra Media contra las huestes de Sauron y sus esbirros, todo por la posesión del Anillo. Aparentemente, en manifestaciones anteriores de la Fantasía como los cuentos de hadas, la pugna estaba dada por elementos mucho menos trascendentes que el destino del mundo y la humanidad, tratándose en su lugar de conflictos más personales o localizados.

Es fácil aventurar que la masiva difusión del trabajo de Tolkien, acercando a sus obras a gente con escaso conocimiento o aun interés en la Fantasía en general, fue una de las responsables en establecer la salvación del mundo como temática inseparable del género. Sin embargo, hay que hacer hincapié en este aspecto: masiva difusión. Tolkien sentó las bases y el imaginario de buena parte de la Fantasía moderna, pero la enorme complejidad y alcances interpretativos de sus trabajos terminaron finalmente consiguiendo que muchos lectores se quedaran estancados en los aspectos más superficiales, o bien, en los más llamativos. No hay mejor forma para ejemplificar este caso que con una imagen recurrente: el brillo de las espadas. Para muchos, El Señor de los Anillos es una obra que destaca ante todo por la epicidad de sus batallas, alcanzada por el balance entre la dimensión heroica y la caótica de los bandos enfrentados, y por la pericia narrativa de Tolkien al momento de describirlas. Para otros, lo más importante es la lucha interna que acarrea Frodo en su conversión desde un simple hobbit hasta el principal salvador de la Tierra Media, con la inestimable ayuda de su fiel compañero Sam.

Acaso este equilibrio entre lo majestuoso y lo focalizado, por llamarlo de alguna forma, sea uno de los aspectos que más podría llamar la atención de la obra más valorada de Tolkien, pues desde dos frentes de batalla (uno principalmente físico y otro principalmente espiritual, cómo podría sintetizarse de una manera bastante pedestre) se libra la lucha definitiva para la salvación de la Tierra Media, al menos en lo que a respecta a la Tercera Edad, de por sí decadente en relación a las Eras anteriores.

Sin duda que este planteamiento ha sido uno de los innumerables referentes que varios autores, aspirantes o profesionales, han adoptado como inspiración para sus propias obras. Sin embargo, en muchos de los casos en los que se desarrolla un conflicto que amenaza la armonía -o derechamente la existencia- del Mundo Secundario de turno, no se consigue un efecto que roce siquiera la empatía y conmoción que los lectores solemos sentir cada vez que releemos tanto el choque de los ejércitos como el desfallecimiento moral de Frodo. Por supuesto, esta situación puede deberse a gran cantidad de factores, contándose entre los más lógicos el nivel estilístico y literario alcanzado por Tolkien en su obra cúlmine, ante el cual es natural que muchos trabajos posteriores palidezcan. Pero existe un factor mucho más específico y que está estrechamente relacionado con la construcción del Mundo Secundario.

En pocas palabras, podemos llegar a conmovernos y a sentirnos totalmente inmersos en las detalladas contiendas de ESDLA no sólo porque estén bien escritas por sí solas, sino porque conocemos la vida en la Tierra Media y nos aflige la posibilidad de que esté a punto de caer en el dominio de Sauron. Nos imaginamos, como la Comunidad, a los pobres y sencillos hobbits trabajando para el Enemigo y no podemos impedir un estremecimiento, por citar sólo un ejemplo.

Todo esto hace que la Tierra Media cobre una consistencia particular como Mundo Secundario y que, por lo mismo, sea un universo que vale la pena ser salvado de la destrucción. ¿Cómo podríamos sentir lo mismo ante entornos que ni siquiera podrían ser considerados como espacios por la pobreza genérica de su construcción narrativa? Pueden mencionarnos a cada página lo horrible que sería que ese universo cayera bajo la sombra del poder maligno de turno, pero si la historia misma no nos enseña qué es lo que perderíamos en esto con la sinceridad y la pasión requeridas, de nada servirá. Los autores, especialmente los de Fantasía, deben mostrarle al lector sus mundos y trazar sus siluetas con sus palabras, no limitarse a contar que existen y usar el lenguaje sólo para describir que son de tal y tal forma.

Pero no sólo importa aquí qué es lo que ha de salvarse, sino también quién ha de hacerlo. En esta caso, podría sostenerse que con el concepto de "héroe" acuñado por Joseph Campbell sucedió un fenómeno similar a la recepción de la obra de Tolkien: ambos glosaron y recrearon a su manera algo que yacía en el imaginario colectivo o en la tradición estética, pero sus trabajos alcanzaron tal grado de difusión que las lecturas terminaron por acumularse más en términos de cantidad que de calidad y profundidad. En su libro El héroe de las mil caras, a muy grandes rasgos, Campbell se dedica a converger la narrativa que diversas mitologías del mundo compartían, en un intento por entregar un patrón en varias etapas que pudiese dar cuenta de manera sistemática del desarrollo del héroe arquetípico.

El problema que surgió a partir de este trabajo es que muchos malinterpretaron su sentido y comenzaron a emplearlo como modelo de interpretación o, peor aún, de escritura para sus propias obras de Fantasía, basándose en las experiencias de sus protagonistas. Esto sólo consiguió redundar la sensación genérica de estos proyectos, pues forzar de manera intencionada estructuras tan arquetípicas como aquéllas sin reelaboración alguna sustrae a la historia de parte de su esencia: su capacidad para valerse de la inventiva y experiencia personales.

Pero, por si fuera poco, además de generarse lecturas de escasa profundidad de estos y otros referentes relevantes para la Fantasía tal y como la podemos entender hoy, éstas se han transformado a su vez en referentes para muchos lectores y aspirantes a autores, así como para gente respetablemente desinteresada de la Fantasía como forma de vida. Y ese es uno de los principales problemas al respecto: el imaginario fantástico se ha degradado muchísimo en nuestro contexto sociocultural. Donde antes había universos autónomos, con sus propias razas, tradiciones y hasta idiomas lingüísticamente válidos, y en los que cada hoja de cada árbol danzaba ante la brisa de nuestros ojos leyendo cada línea, ahora pareciera no haber más que descripciones rebuscadas y empalagosas que acumulan palabra tras palabra y ninguna visión. Donde antes había protagonistas arrojados a una aventura o misión que los ayudaba a convertirse en quienes de verdad eran tras pulir sus sedimentos internos, ahora pareciera haber sólo nobles y apuestos caballeros, que por milagro no son azules, pero que suelen usar capas tan largas como vestidos de novia y siempre -siempre- vencen en toda lucha. Caballeros que tienen todo claro en la cabeza y en el pecho, que nunca se cuestionan sus decisiones ni acciones ni sentido ético, que jamás llegan a comprender que una espada pesa por su hoja y por la sangre que ésta ha embebido. Que son capaces de sentir sin remordimiento o peso moral alguno que vale la pena sacrificar a una "mujer de mal vivir" por un bien común, con tal de salvar un mundo de cartón en el que viven también seres humanos ("ciudadanos") tan de cartón como su propia configuración narrativa.

Pero no estamos ya en tiempos de héroes, al menos no de esos héroes que son incapaces hasta de salvarse a sí mismos de la mediocridad con la que sus propios autores los han creado.

En un mundo y una época como éstos, donde las grandes verdades y dogmas se han derrumbado y donde el ser humano está cada vez más amenazado en su integridad como tal, es imposible soportar una historia que pretende entregar respuestas empaquetadas a preguntas que desbordan todo lenguaje. Más aún considerando que la literatura sólo entrega interrogantes, jamás soluciones. ¿Cuál es el sentido de leer historias de mundos inexistentes y con conflictos inexistentes? El realismo, al menos, ha sabido mantenerse fuera del cuestionamiento general a pesar de su ficcionalidad, pues sigue siendo un espejo en donde ver nuestro rostro de todos los días. Y sin embargo, uno de los sentidos de la Fantasía es mostrarnos -o recordarnos- que existe una expresión distinta a esa legañosa y cansada que debemos asear y arreglar cada mañana para dar una buena impresión a la sociedad. Da igual que sea una más luminosa o más sombría: se trata de una insinuación -una Esperanza, se diría- del verdadero potencial del espíritu humano, que lo mismo puede ser sublime o siniestro.

Esto es, quizá, uno de los aspectos más graves que el fándom de la Fantasía ha pasado por alto. ¿Alguien recuerda el paso de Tolkien por la Primera Guerra Mundial? El Profesor pudo sostener en el papel el enfrentamiento por el destino de la Tierra Media porque conocía la experiencia de estar en un campo de batalla, y a pesar de ello no abrazó el nihilismo ni el cinismo como opción, a diferencia de otros autores que también pasaron por la trinchera. Por el contrario, alcanzó una esperanza tan redentora como melancólica que terminó convirtiéndose, con el tiempo, en la esencia misma de la Fantasía moderna en su acepción más tradicional: la eucatástrofe.

Por supuesto, la posibilidad de participar en una guerra de esta envergadura es casi imposible hoy en día (afortunadamente). ¿Cómo escribir entonces desde esta experiencia? Más problemático resulta preguntarse si es necesario conocer una experiencia de vida para escribir de ella, si la literatura es ficción. Y esto, a su vez, podría abarcar un nuevo cuestionamiento: ¿Cómo escribir Fantasía si el Mundo Secundario, por definición, es una realidad autónoma que no tiene cabida en la nuestra, más que a través de la imaginación?

Ese es otro de los aspectos que se suele pasar por alto en este género. Que sea fantasía no significa que se narre sucesos o experiencias inaprensibles o delirantes para lo que entendemos por realidad. Aunque escribamos de elfos, enanos o cualquier otro tipo de raza, al final siempre estaremos trabajando con la siquis humana, porque es la única que (mal)conocemos. La Fantasía, de hecho, al prescindir de los referentes reales y al tener que construir sin ellos la interioridad de sus personajes, tiene el potencial de desarrollar con mucha más intensidad los pensamientos y emociones de los seres humanos, permitiendo develar su naturaleza y los alcances de ésta de una manera muy nítida.

Por lo tanto, se podría concluir que la experiencia siempre es necesaria al momento de recrearla a palabras ficcionales, pero el traspaso se debe llevar a cabo teniendo en cuenta la esencia de lo que aquélla nos produce. En otras palabras, es imposible escribir desde la experiencia de ver un dragón, porque los dragones no existen (al menos en el discurso oficial), pero sí desde lo que podríamos sentir al ver uno

¿Cómo podría solucionarse esa distancia sin recurrir a torpes alegorías o simbolismos? Creo que una posibilidad es mantener la sinceridad de la imaginación, no concibiéndola como un mecanismo escapista ni una ñoñería o puerilidad, sino como aquella parte de nuestra humanidad que nos permite acceder a nuevas dimensiones de existencia. Es decir, retomando el ejemplo anterior, intentando recrear de la manera más honesta posible cómo podríamos sentirnos ante un dragón, uno que no resiste a ser reducido a una representación de nuestros temores. Un dragón: tan simple y tan complejo como eso. Y a la fascinación o estupor esperados, sumarle tanto la tradición de esta criatura en tanto bestia fantástica como las sensaciones desprendidas de la configuración particular del Mundo Secundario en donde aparece. 

Básicamente, se trata de que la Fantasía tenga tanta consistencia como la realidad que conocemos, porque en efecto es otra realidad. Eso implica que nada sea gratuito y que cada historia sea un campo tan florido de esperanzas como de tragedias, pero de verdaderas esperanzas y tragedias. ¿Entra la salvación del mundo en todo esto? Sí, puede hacerlo, en la medida que sea un mundo que conozcamos y que importe tanto a personajes como a lectores, como sucede en cada obra de Fantasía bien escrita que aborde el tema, desde -y antes- de Tolkien en adelante. 

Pero, sobre todo, en la medida en que los protagonistas estén conscientes de que deben salvarse primero a ellos mismos antes de hacerlo con todos los seres vivientes de ese universo. ¿Cómo puedes salvar algo si no eres más que un personaje plano, que nada más empezar la historia posees un sinfín de habilidades y certezas que jamás son cuestionadas ni partidas en pedazos? ¿Cómo comprender lo que significa luchar por la vida, tan cambiante en su flujo natural, si eres incapaz de rehacerte a ti mismo desde esos mismos pedazos, sea positiva o negativamente? Puede que incluso, como de hecho sucede en la propia trilogía de Tolkien, el mundo que se termina salvando es uno en el que ya no puedes seguir viviendo, porque las experiencias vividas te han modelado en un ser que ya no es compatible con ese universo.

Porque el solo hecho de existir en un mundo que respira tiene que herirte de alguna forma, o al menos mancharte las manos de barro. La pregunta de rigor debiera ser si luego de ver la sangre que mana de esa herida y la suciedad entre las uñas aún deseas salvar el entorno que te hirió y manchó. Y, naturalmente, tienes que detener primero tu propia hemorragia y limpiarte tu propio cuerpo antes de pretender hacer algo, ya sea intentar que los cortes de la vida sean menos dolorosos y el barro menos espeso, o sanar los cortes y limpiar las manchas de los demás.

Personalmente, no me podría importar menos la salvación del mundo como tema narrativo para mis propias obras. Me interesan mucho más los conflictos específicos que puedan desarrollar mis personajes mientras intentan hacerse un lugar en estos mundos. Quizá, en lo que ellos logran reconciliarse con su interioridad, puedan mirar al exterior y comprometerse con lo que vean, pero lo más probable es que esto se asuma como el resultado de un largo proceso antes que como un objetivo principal trazado de antemano. Es lo que me parece más sincero, pues es lo que yo intento hacer en mi propia existencia, desde que elegí la Fantasía no sólo como manifestación literaria favorita, sino como forma de vida.

¿Salva la Fantasía el mundo? Tengo mis dudas. La Fantasía no llega a cuestionar con la suficiente inmediatez los conflictos políticos, bélicos y ecológicos que, entre otros, están acabando con él. Seguramente podremos invocar el nombre del más fiero de los dragones o del conjuro más poderoso y no lograremos detener una bomba atómica ni una ola gigantesca (aunque tendremos una muerte espectacular). Y sin embargo, la Fantasía ha salvado la vida individual de muchas personas, tanto física como espiritual. Ha salvado el mundo y la concepción de mundo de estas personas, haciéndoles redescubrir el potencial de su humanidad y sentir que su destino puede ser una "buena catástrofe" y no necesariamente una azarosa aniquilación nihilista

En definitiva, la Fantasía salva el único mundo que importa: el nuestro. Y es el único que importa porque contiene en su interior un sinfín de otros mundos posibles que a la vez se conectan con los de otras personas, acaso la única forma de comunicación humana posible. Mundos donde, quizá, existan dragones que podamos contemplar con los ojos cargados de temor y maravilla.

Puedes leer un interesante artículo de Gerardo Sanhueza en Fantasía Austral sobre el Realismo Sucio y la Fantasía que dialoga en muchos puntos con el mío aquí.

jueves, 11 de abril de 2013

Audiovisual: Cortometrajes animados de Fantasía

El cortometraje animado, por su vistosidad, se ha vuelto uno de los medios más llamativos para crear historias de Fantasía de breve pero intensa duración. Aquí compilo y analizo 11 ejemplos de cortos que demuestran el potencial del género en sus distintas expresiones.

cortometrajes-fantasia
Entre los medios preferidos de los amantes de la Fantasía para conocer nuevas historias se encuentra, por su vistosidad, el cortometraje animado. Éste tiene por ventajas la habitual capacidad de sus creadores para condensar argumentos conmovedores y Mundos Secundarios en una duración muy breve, en un despliegue de talento y oficio que muchas veces se echa en falta en las narraciones en prosa de Fantasía.

Precisamente por un propósito divulgativo y, ante todo, de placer, he decidido realizar una selección de 11 cortometrajes animados de Fantasía, como muestra del potencial del género y de una narrativa fantástica cuando está bien contada. He optado por basarme en el desglose de expresiones, subgéneros y modos de la Fantasía planteado por Fantasía Austral, por considerarla la propuesta más variada al respecto. 

Estoy convencida de que estos cortos demuestran que estas modalidades fantásticas son posibilidades y no limitaciones, lo que me ha llevado a escribir unos párrafos explicativos para justificar mi elección. De todos modos, se trata de textos de lectura opcional, pues lo principal será la experiencia de cada uno al ver los cortos.

Más allá de esta difusión, espero que puedan disfrutar de estas historias. Al menos yo disfruté mucho buscándolas por doquier y viéndolas más tarde. Y, por supuesto, la invitación es que compartan aquí sus comentarios sobre ellas y que, si se motivan, me sugieran algún otro corto que conozcan y que crean merezca estar en esta selección, para incluirlo y actualizar esta entrada.

De modo que preparen sus golosinas favoritas y acomódense para el espectáculo :)

1-. Sintel – Blender Foundation


sintel-fantasy short movie
© Blender Foundation

• Géneros: Alta Fantasía / Fantasía Romántica

• Dónde verla: http://www.sintel.org/

• Sinopsis:

Sintel es una solitaria joven que un día encuentra a un bebé dragón herido en el ala. Tras curarlo, ambos se vuelven inseparables compañeros en la difícil tarea de sobrevivir en la ciudad, hasta que un dragón adulto rapta al pequeño. Angustiada ante la posibilidad de perder a su único amigo, Sintel emprenderá un viaje que la llevará por tierras que la enfrentarán a diversos peligros, el mayor de los cuales resultará ser el tiempo, capaz de empañar la nitidez de una amistad.

• Justificación:

Poco sabemos de la vida de Sintel antes de conocer a Scales, el dragón, pero ella misma menciona que siempre se recordó sola, y la vimos en la ciudad sobreviviendo de una forma muy precaria. Su piedad y su valentía se demuestran en su deseo de curar al dragoncito a pesar de su difícil vida, y en su voluntad de dejarlo todo por ir en busca de Scales. Sin duda, es una perfecta heroína de Fantasía Romántica: sincera, dura, pero con un núcleo de bondad que ni siquiera el sufrimiento posterior puede destruir.

Lo anterior hace de ésta una bellísima historia que se basa en uno de los principales elementos de la tragedia griega, como es la anagnórisis o reconocimiento (acá dado por la cicatriz en las alas de Scales), pero con un añadido de esperanza hacia el desenlace que es muy propio de la Fantasía: lo que se ha perdido es irrecuperable, pero siempre puede haber un nuevo futuro por el que seguir luchando.


2-. The Reward – The Animation Workshop


the reward-fantasy short movie
© The Animation Workshop


• Géneros: Metafantasía / Fantasía Épica


• Sinopsis:


Dos hombres que viven sin pena ni gloria sus vidas ven un día llegar a la ciudad a un magnífico guerrero que parece poseer todo lo que ellos no tienen: fama, capacidad para atraer mujeres… y una existencia plena. Antes de irse, el héroe les arroja el mapa hacia un tesoro. Ambos hombres, en su lucha por apoderarse de él, terminando rajándolo por la mitad, y así se ven en la necesidad de acompañarse el uno al otro en un épico viaje para convertirse en héroes ellos también… sin saber que aquello que tanto buscan puede encontrarse de la más insólita de las formas.

• Justificación:

Esta historia, más allá incluso de la épica, encierra el sentido de toda aventura fantástica emprendida en compañía. ¿No empieza cada persona su viaje al sentirse inspirada por el éxito de los demás? Esa sana envidia que brota ante el deseo de tener uno mismo un destino similar puede ser una buena motivación para dar el primer paso. Podría pensarse que el deseo de los protagonistas es vano, sin duda, pero es la aventura misma la que les hace comprender que existen beneficios mucho más importantes y, a la vez, dificultades mucho más complicadas que enfrentarse a una bestia salvaje. Finalmente, las mujeres y el prestigio no son más que recompensas superficiales, lo bastante llamativas sin embargo como para atraer la atención de otras personas y mover a otros a vivir lo mismo que uno. La recompensa mayor, el sentido de la aventura y de la amistad, está contenida en cada uno de los pasos dados desde la primera vez que se vio el mapa.



3-. Knight Fever – Christopher Minos (Crush)


knight fever-fantasy short movie
© Christopher Minos


• Género: Fantasía Cómica

• Dónde verla: http://vimeo.com/5735747

• Sinopsis:

Un caballero que adora ver televisión en su castillo tiene que interrumpir su pasatiempo cuando los aldeanos le piden que vaya a luchar contra un dragón. Claro que este caballero no se imagina que la criatura tiene algo más en común con él de lo que podría esperarse…

• Justificación: 


En este cortometraje, se ironizan varios cliché de las historias de Fantasía, subvirtiéndolas. El caballero se muestra muy molesto ante la petición de los aldeanos y el dragón está lejos de ser una criatura realmente feroz al compartir la misma afición que el propio héroe. Al parecer, el Otro puede tener mucho de nosotros mismos, así que ¿para qué luchar? Un curioso mensaje contado con mucha gracia y buen humor.



4-. Consurgo – Colorbleed Studios


consurgo-steampunk short movie
© Colorbleed Studios

• Género: Steampunk

 Dónde verla: http://vimeo.com/32918790

• Sinopsis

Una niña se encuentra jugando a la pelota con su padre, cuando de pronto el objeto se le escapa de las manos y va a dar a la calle. Al ir su padre por ella, le ocurre algo que cambiará para siempre su vida y la de su hija, gracias a la intervención de una monstruosa criatura concebida a partir de partes humanas y maquinaria artificial.

• Justificación

Alejándose de los tradicionales engranajes y máquinas a vapor que suelen poblar algunas historias pretendidamente steampunk, este cortometraje expone en el interesante híbrido del monstruo un puñado de reflexiones e inquietudes que constituyen, finalmente, su planteamiento ético y estético. ¿Es aceptable corromper la carne con la maquinaria si eso permite preservar su vida, aunque sea de manera artificial? De ser así, ¿basta una pequeña huérfana para justificar esta transformación? Y, por último, ¿se transformaría también el espíritu humano con el tiempo? Las respuestas a estas preguntas apenas pueden sugerirse a lo largo del corto, y parecen acentuarse ante su peculiar desenlace.



5-. The Lost Thing – Andrew Ruhemann (Passion Pictures Australia)


lost thing -urban fantasy short movie
© Andrew Ruhemann (Basado en una historia de Shaun Tan)

• Género: Fantasía Urbana

• Dónde verla: http://www.youtube.com/watch?v=1CLq7DfI-5g (Versión subtitulada. Baja calidad)

• Sinopsis:

Un hombre sencillo encuentra un día una extraña “cosa” en la playa. Tras jugar con ella y ver que nadie viene en su busca, le parece triste, solitaria y, finalmente, perdida, así que decide pasar a su lado más tiempo. Mientras tanto, y por más que compartan, el hombre sigue sin poder comprender exactamente qué tipo “cosa” es, por lo que opta por hacerle compañía sin preguntarse nada más, en lo que la ayuda a encontrar su verdadero hogar… si es que lo tiene.

• Justificación:

Basada en el estupendo libro álbum del mismo nombre del no menos estupendo Shaun TanLa Cosa Perdida es una historia sencillísima que cala muy hondo por su sentido y la pulcritud con la que está narrada. Ni que decir la cantidad interpretaciones que podría hacérsele a su planteamiento sobre dar con un hogar para todas las “cosas” perdidas tras buscarlo intensamente. Sin embargo, y para fines de esta justificación, podemos quedarnos con la importancia que tiene la urbe para el desarrollo del argumento.

Más allá aun de la magnífica estética barroca adaptada de los trazos originales de Shaun Tan, es en la ciudad en donde se desencadenan los eventos más importantes. Desde que la “cosa” aparece a la deriva en la playa hasta el deambular de ella y el narrador por las calles, esa sensación de soledad y extravío parece depender mucho del contexto urbano de un lugar caótico y sistemático, donde por supuesto que una “cosa” como esa no tiene lugar ni razón de ser. Por otra parte, que sea justamente en un rincón secreto de esta propia urbe donde se oculte el hogar para las “cosas” es un interesante y esperanzador alcance que contrasta con la melancolía del desenlace, cuando el protagonista parece a punto de ser engullido por la maquinaria cotidiana. ¿Podemos seguir viendo “cosas” en nuestro día a día? Al menos ver este cortometraje nos hace recordar lo necesario que es intentar mantener la atención pese al cansancio, el tedio y la frustración.



6-The Blackwater Gospel – The Animation Workshop


blacwater gospel - horror short movie
© The Animation Workshop

• Género: Literatura macabra

• Dónde verla: http://vimeo.com/41473423

• Sinopsis:

En un pueblo con reminiscencias al Viejo Oeste, la gente está acostumbrada a que la encarnación humana de la Muerte llegue y se lleve a alguien. Sin embargo, un día ella simplemente se sienta a esperar, desatando el pánico entre todos, a excepción de un alegre cantante que gusta de tocar sus melodías y desafiar el delirio mesiánico del párroco. Mientras éste intenta inculcarle a las personas el temor a Dios y convencerlas de castigar al hombre por su osadía, la Muerte sigue esperando pacientemente a que las emociones más violentas del ser humano salgan a la luz.

• Justificación:

Con una estética bastante cruda y una interesante reescritura de la Muerte como un personaje, este cortometraje destaca inmediatamente por su capacidad para retratar  cómo el fanatismo religioso termina por apartar el mensaje de salvación original, sólo para reemplazarlo por la condena. Pero sin duda lo más interesante es que lo haga desde la Fantasía en su acepción más macabra, colocando a esta Muerte personificada como elemento detonante de todo conflicto, haciendo que la gente se desespere ante su prolongada quietud. ¿Quién será el próximo en morir? Desde luego, nadie quiere ser el elegido, pero paradójicamente será este temor el que lleve al enfrentamiento del final, en el que serán las propias manos del prójimo las que tomarán la vida de cada uno de los habitantes del pueblo.



7-. Sang d’Encre  Bellecour Ecoles



sang d'encre-gothic short movie
© Bellecour Ecoles

• Género: Horror gótico

• Dónde verla: http://vimeo.com/52915598

 Sinopsis:

Un escritor víctima del famoso “bloqueo creativo” tiene una visión que cambiará su vida cuando descubre que no necesita más musa que su propia tinta, que ha adoptado forma femenina. Sin embargo, el precio por esta seducción e inspiración parece ser bastante alto…

• Justificación:

Los motivos de elección en esta oportunidad fueron bastante vanos: este corto me recordó mucho la estética de algunos relatos de Poe y eso me llamó la atención. El protagonista atormentado y solitario y la entidad femenina que cumple a la vez las funciones de mujer ángel y mujer demonio se aprecian con claridad en esta historia, de una forma ya vista y leída infinidad de veces, pero que no molesta en absoluto por la fluidez con la que se reescribe este tema en esta oportunidad. Por otra parte, el final es muy sugerente en lugar de entregar un desenlace explícito; hasta en eso esta historia remite a los clásicos de lo fantástico, en donde las líneas finales terminan por sellar magistralmente un relato que sin embargo se prolonga en la mente del lector… o en este caso, el espectador. ¿Cuál será el precio que el protagonista habrá de pagar por este sobrenatural arranque creativo y por su relación con su nueva musa? Todos podemos imaginarnos algo distinto, pero sin duda todos estaremos de acuerdo en que se tratará de algo horroroso.


8-. Amon Saga - Tohokushinsha Film Corporation


amon saga - fantasy ova
© Tohokushinsha Film Corporation

• Género: Espada y Hechicería

• Sinopsis:

La madre de Amon fue asesinada cruelmente por el Imperio cuando él era sólo un niño. Ahora que la adultez lo ha convertido en un guerrero serio y poderoso, Amon busca venganza. Para ello, pretende infiltrarse en la ciudad de Vahrliss, que presenta la forma de una tortuga gigantesca que va arrasando rampante todo lo que esté a su paso, y ganarse la confianza del Emperador enmascarado. Pero los planes iniciales del solitario guerrero se tuercen cuando un par de hombres se le unen en la misión y cuando conoce a la joven princesa Lichia, que posee un importante mapa en su poder… y un encanto del que ni siquiera el frío Amon logra evadirse.

• Justificación:

Como no pude encontrar un cortometraje adecuado, opté por mencionar esta antigua película de animación japonesa, más por la forma en la que expone este subgénero —muy claramente— antes que por su calidad en sí misma. Eso no quiere decir que sea una película necesariamente mala, pero sí resulta bastante genérica y algo decepcionante considerando el equipo que estuvo involucrado en su realización, entre el cual se encuentra el inconfundible Yoshitaka Amano.

Pese a lo anterior, puede ser un gran referente visual para la Espada y Hechicería, ya que su nos muestra un protagonista sumamente frío, serio y fuerte (aunque poco carismático), casi como un Conan bien agraciado, que está tan enfocado en su misión que ni siquiera se lleva consigo a la chica de turno (tan sosa como él, a todo esto). Por otra parte, su vigor físico y el de sus musculosos compañeros se ve contrapuesto ante la magia de los estrafalarios magos de la historia, que crea el contraste necesario propio de este subgénero.

Acaso uno de los de los aspectos más llamativos de la película es el concepto mismo de la ciudad-tortuga, que remite a un tiempo a elementos míticos y arquetípicos como a otro gran cultor de la Fantasía, desde una vertiente casi opuesta, como lo es Terry Pratchett, desde la Fantasía Cómica.



9-. WindMills – Guillaume Bergère, Guillaume Coudert, Maria Glinyanova, Bruno Guerra, Charlotte Jammet (Escuela Georges Méliès)



windmills - arcanepunk short movie
© Bergère, Coudert et al.

• Género: Arcanepunk

• Dónde verla: http://vimeo.com/30507832

• Sinopsis:

En un mundo anegado y apartado del sol, una joven intenta luchar contra la depresión en la que ha caído su padre tras la muerte de su madre y así construir una máquina impulsada por vientos mágicos que le permita alcanzar el sol.

• Justificación:

Este cortometraje presenta una visión muy sutil del Arcanepunk, subgénero que de por sí suele pensarse mucho más explícito de lo que en realidad suele ser. En otras palabras, se tiende a esperar que exista un claro balance entre Fantasía y Ciencia/Tecnología, pero ambas manifestaciones son tan complejas por sí solas que resulta imposible concebirlas plasmándose de una sola forma en una historia que las presente a las dos.

En este caso, ninguna de ellas está trazada con contornos gruesos. Los vientos que esperan la niña son, a fin de cuentas, vientos mágicos, y eso sólo se comprende una vez que se asume el imaginario total de esta historia. De hecho, al principio ni la Fantasía ni la Ciencia/Tecnología se dejan entrever con demasiada claridad, hasta que prestamos atención a los detalles. El concepto del molino de viento es genial en ese sentido, porque aparece en la historia como un elemento tecnológico, como parte del armatoste físico que entra en funcionamiento al ser accionado por la magia, pero al mismo tiempo se trata de un objeto bastante rudimentario. Quizá sea esta particularidad la que provoca un efecto de naturalidad al ver este cortometraje, en donde esta alianza de contrapuestos no llama la atención mi molesta en lo absoluto, de lo bien enlazados que están.


10-. Crayon Dragon – Toniko Pantoja (Escuela Calarts)


crayon dragon - low fantasy short movie
© Toniko Pantoja

• Género: Baja Fantasía

• Dónde verla: http://vimeo.com/41314639

• Sinopsis:

Una joven artista debe pintar un nuevo trabajo sobre un mural ya pintado, por lo que debe aplicarle primero una pintura de base que borrará la obra anterior. Al derramarla, borra el ala de un regordete dragón, y casi enseguida se ve transportada al mundo del mural, en donde la criatura, al demostrarle que todo lo que dibuje se puede hacer realidad, le ayudará a redescubrir un nuevo sentido para su arte.

• Justificación:

Este tiernísimo cortometraje no sólo marca de una manera muy definida el traspaso del mundo real a uno fantástico —en este caso, usando el mural como umbral—, sino también reflexiona sobre la naturaleza emocional de las creaciones

Me ha pasado que, por mi meticulosidad técnica y expresiva, la gente tiende a creer que sólo me importa el aspecto formal de la literatura y no su capacidad para despertar emociones. Aunque sin duda la técnica es crucial (no se escribe con ideas ni buenas intenciones, sino con palabras),  las obras que más disfruto leer y crear son las que logran emplear la narrativa para concebir una historia conmovedora y sincera. Uno de los factores para conseguir esto es, justamente, dejándose sumergir en un mundo nuevo para aprender de él, como la protagonista de Crayon Dragon, y redescubrir tu arte cada vez que te veas enfrentado a élAbrirte a las experienciascompartir con tus personajes y permitirte desgarrarte al momento de comprender que ha de llegar el momento de decir adiós. Porque eso, entre otras cosas, es la literatura.

ESPECIAL

The Fantastic Flying Books of Mr. Morris Lessmore  Moonbot Studios


flying books - fantasy short movie
© Moonbot Studios


• Género: Metaliteratura

• Dónde verlahttp://www.youtube.com/watch?v=LPUp-_iZV9E (HD 1080)

• Sinopsis:

El señor Lessmore es un autor que se encuentra escribiendo su obra cuando un tornado azota la ciudad, llevándolo a él y su trabajo por los aires. Una vez a salvo, Lessmore descubre que ha perdido su historia al haberse desperdigado las páginas. Abandonado en medio de la destrucción, el protagonista da con una casa habitada sólo por libros, en la que comienza a vivir. Su convivencia junto a ellos no sólo le permitirá reescribir su obra, sino también comprender el sentido de toda ficción.


• Justificación:

A estas alturas, me cuesta creer que exista algún amante de las Historias con mayúscula que aún no haya disfrutado esta pequeña gran maravilla animada, un homenaje no sólo a la lectura, como muchos suelen decir vacuamente, sino también a la escritura. Un homenaje que, creo, sólo alguien que haya elegido la escritura como única forma de vida, renunciando a cualquier otro tipo de goce o expectativa social, es capaz de apreciar en toda su intensidad y belleza. Para el resto, he comprobado que no pasa de ser una historia linda y conmovedora. La prueba es más o menos ésta: si la primera vez que viste esto no soltaste ni una sola lágrima al final, no eres capaz de entenderlo.

Como sea, TFBML se basa en la premisa de que sólo quien ama los libros y comparte con ellos su vida es capaz de escribir una historia sincera, una que además abarque buena parte de su existencia. Para ello, se usa el recurso estético de dotar de vida animada a los libros, quienes bailan, vuelan y juegan en su hogar, compartiendo con el protagonista. Muchas actividades están reescritas en una clave fantástica que da cuenta con gran belleza de la bibliofilia y el amor por la lectura, como es el caso del libro viejito que sólo cuando es leído una vez más logra revivir, o de la campaña que hace el protagonista para entregar libros a las personas, las que se llenan de color al abrirlos. 

Otro de los aspectos más hermosos del corto es la noción del legado del escritor. La casa de los libros sólo aloja a sus visitantes humanos hasta que estos terminan su historia, hacia el final de sus vidas, debiendo partir rumbo a mundos desconocidos (¿la muerte?). Sin embargo, siempre habrá de quedar alguien que, prendido por las historias de su antecesor, habrá de llegar a la casa, para reiniciar el ciclo. ¿No es eso el origen del nacimiento de todo escritor? ¿Qué es un escritor sino un lector que quiere hacer que sus propias historias dialoguen con sus favoritas?

En definitiva, uno de los cortometrajes más bellos que he visto y un estandarte para todos aquellos que amemos la ficción. 

Y ahora, un pequeño desafío: ¿conocen algún cortometraje de Fantasía Oscura? Estuve buscando y revisando propuestas que me enviaron por bastante tiempo, pero ninguna me convenció por completo. Di con otra película de animación japonesa (también con la colaboración de Amano) llamada El Huevo del Ángel, pero creo que era más delirante que oscura propiamente tal.

Así que si alguien puede verla y analizarla, o mostrarme alguna otra que se preste mejor para el propósito, estaré muy agradecida, pues es la última que me falta por añadir al listado, junto con la que corresponde al Mannerpunk (tengo un corto, pero no he podido hacerme de tiempo para verlo). ¡Espero sus respuestas para actualizar poco a poco esta entrada! ¡Gracias!